En esta lección, aprenderemos cómo retrasar nuestros Zaps para que se realicen en el momento más adecuado. Esto puede ser muy útil cuando necesitamos realizar una acción después de que ocurra algo, pero no queremos hacerlo inmediatamente.
Por ejemplo, imagina que un cliente ha llevado a su perro a nuestra peluquería para que le cortemos el pelo. Después de atenderlo, nos gustaría enviarle un enlace para que nos evalúe la atención recibida. Si lo hacemos justo después de que el cliente se ha ido, puede parecer un poco brusco. Gracias a la opción de retraso que nos ofrece Zapier, podemos enviar el enlace en el momento que consideremos más adecuado.
¡Empecemos a aprender cómo retrasar nuestros Zaps!